Qué has aprendido desde la ultima vez?

Buenos días desde mis lunes en Facebook, un par de veces al año, desde hace tres o cuatro años, me tomo un té con una persona, con la que he pasado de tener conversaciones formales y de trabajo, a conversaciones, mas profundas y filosóficas, “fruto de vibrar en frecuencias muy parecidas”, como el suele decir . Solemos sentarnos en una mesa de cuatro sillas, con vistas al mar. Una silla siempre está reservada para su mochila y otra por si alguien quiere sentarse  . En nuestro ultimo encuentro después de saludarnos y sentarnos, su primera pregunta fué ¿ Pascual, que has aprendido desde la ultima vez que nos vimos? Tengo que confesar que es de las mejores preguntas que te pueden hacer, y sin pensarlo le comenté que estoy aprendiendo a distinguir entre trivialdad, liviandad y gravedad. Las personas somos lenguaje y lo que nos decimos hace que nuestros ojos se humedezcan o brillen con mayor o menor intensidad. Desde la gravedad miramos los acontecimientos como definitivos. La liviandad no debe confundirse con trivialdad. La trivialdad es la actitud en la que banalizamos lo que ocurre. La trivialdad es superficialidad. Si somos capaces de incorporar en nuestro vocabulario la palabra “ LIVIANDAD” conseguiremos darle el peso justo a las cosas que nos ocurren, mirando los acontecimientos restándoles trascendencia. Os acordáis de la mochila que estaba sentada en una de las sillas? Suele estar medio abierta y en silencio durante toda la conversación, dejando entrever el título de buen libro sobre equilibrio y felicidad